Sinfonía Quisqueyana de Juan Francisco García (1892-1974)
En 1935 Juan Francisco García terminó la Sinfonía Quisqueyana, estrenada bajo su dirección el 21 de marzo de 1941, por la Orquesta Sinfónica de Santo Domingo, en el teatro Olimpia. Originalmente constaba de cuatro movimientos, pero luego el compositor decidió cambiar el Minuet por un Scherzo y finalmente el Scherzo fue separado de la obra, convirtiéndose en el “Scherzo Criollo”, pieza de concierto. A partir de entonces, la Sinfonía Quisqueyana consta de tres movimientos:
- La introducción del primer movimiento recuerda las primeras notas del Himno Nacional. El primer tema es un merengue muy antiguo, aprendido por el compositor durante su niñez, cuando lo oía traído por la brisa desde la gallera de “Sinforiano” que quedaba cerca de su casa, en Santiago. La segunda parte es un merengue con el melancólico tema de “Ay cómo me quería ella, ay cómo la quería yo”, que él recordaba haber oído muchas veces a Flinche y a Magayo, acordeonistas y cantantes de la época.
- El segundo movimiento de la Sinfonía Quisqueyana, “Andante – A la Mediatuna”, tuvo su origen en una visita a un “tunero” ya octogenario, antiguo participante de certámenes poéticos, quien le describió la mediatuna y le cantó una, incluyendo el pasatiempo que tocaban los instrumentos de cuerda punteada (tiple, cuatro y guitarra). El pasatiempo era usado por los tuneros para ir pensando los versos o las respuestas que debían improvisar. El pie de la media tuna que le cantaron a Don Pancho decía así: “Vuelvo de nuevo a quererte, dulce encanto de mi amor: que donde hubo candela, siempre encontrarás calor”. La melodía en tono menor puro que acompañaba ese texto se convertiría en el segundo movimiento de la Sinfonía Quisqueyana.
- El tercer movimiento es un Rondó (estribillo y cuplés). La introducción evoca una romería en la que el pueblo se mueve y canta alegremente (Allegro giubiloso). El primer tema: “Todas las mujeres tienen la mala maña de llamar a su marido por la mañana” se la oyó el compositor al conuquero Isidoro, de Jacagua. El primer cuplé es “Por ai María se va”, el segundo, “Caracoles y más caracoles, vamos a buscar a San Juan”, tema que se cantaba mientras el pueblo buscaba una imagen del Santo que había sido escondido previamente como parte de las festividades. En medio de la búsqueda, alguno se detenía en alguna esquina y subido en un cajón o una silla, se dirigía al pueblo refiriéndose al Santo. Esa voz el compositor la representa mediante una cadencia del violín que se alza sola por un momento. Este movimiento desemboca en una brillante coda que termina la obra.
Fuente:
- Arístides Incháustegui. 1995. Por Amor al Arte – Notas sobre Música, Compositores e intérpretes dominicanos. Secretaría de Estado de Educación, Bellas Artes y Cultos. Santo Domingo, D.N.
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